Posteado por: alaycolor | julio 29, 2017

Tributo a tres guerrilleros muertos en Bolivia en Julio de 1967

El mes de Julio  guarda el recuerdo de tres guerrilleros caídos  en 1967: los bolivianos,  Serapio Aquino Tudela y  Raúl Quispaya  Choque; y el combatiente cubano José María Martínez Tamayo.

En su diario de campaña, Israel Reyes Zayas, Braulio, escribe…

“El día ocho de julio los soldados sorprendieron a Alejandro y a Polo en la posta de observación.  Abandonamos el campamento a otro, pero el ejército nos siguió y el día nueve  Guevara y Polo sorprendieron a los mismos soldados, y  seguimos para el río Yaqui.

“Cuando eran las 4.00  de la tarde Serapio iba delante y  los soldados  los sorprendieron matándolo de varios disparos”.

El más joven guerrillero, Serapio Aquino Tudela.

Serapio Aquino Tudela, conocido en la guerrilla como Serapio o Serafín, tiene 15 años de edad cuando se incorpora, en diciembre de 1966,   a la tropa dirigida por el Comandante Ernesto Che Guevara, en Bolivia.

En abril de 1967, cuando las tropas se dividen, es  asignado a la columna de la Retaguardia,  comandada por Juan Vitalio Acuña Núñez,  Joaquín; pues de niño, tiene  un tobillo con serias lesiones, provocadas por las golpizas que el padre le propina.

Quienes conocen   a Serapio Aquino,  cuentan, que como buen aymara,  tiene  creencias muy singulares: “si me entrego a la  lucha mi suerte dará  un vuelco y cambiará  la fortuna de los campesinos de Suripanta-Surusaya,  donde yo nací….”

Pero el  nueve  de julio de 1967, cambia el rumbo y esperanza.    La columna  guerrillera es sorprendida en el cañadón del río Iquira,  y Serapio  cae  acribillado, cuando camina  rengueando con un bastón y sin armas.

Su primo Eusebio Tapia, en el  libro sobre la Guerrilla de Ñancahuazú,  cuenta  lo ocurrido a las 4.00  de la tarde de aquel día…

“Escuché el  grito, ¡Soldaaadooosss!… y   vi  los proyectiles de la ametralladora.  Dieron impacto en el pecho de Serapio de arriba hacia abajo, como si lo cortaran, algunos rebotaban de la piedra en la cual se escudó, al menos le impactaron como seis  proyectiles;  se calló, y su cabeza cayó sobre la misma piedra y no   se levantó más.

El Che conoce la noticia por la prensa, el  12  de julio, y entonces escribe  en su diario, “Ahora la radio trae otra noticia que parece verídica en su parte más importante; habla de un combate en el Iquira, con un muerto de parte nuestra, cuyo cadáver llevaron a Lagunillas…”

El cuerpo de Serapio Aquino Tudela el más joven guerrillero,  fue hallado, 33 años después, el  11 de abril del año 2000,  en el lugar descrito por el Che,  en las cercanías de Lagunillas.

Combate en el Río Rosita: 30 julio 1967.

Hace 50 años también caen  en  el combate del  Río Rosita, el  30  de julio de 1967, el boliviano Raúl Quispaya  Choque, y el cubano  José María Martínez Tamayo, de quien dice el Che…

“… un extraordinario combatiente y un viejo compañero de aventuras…”

Y de Raúl Quispaya  Choque, dicen sus familiares y amigos, que “le gustaba siempre la lectura; estudiaba en la Universidad Técnica  de Oruro la carrera de Ciencias Económicas.  Era muy simpático y siempre estaba riendo; era un gran amigo y un gran camarada.

“Creo que los jóvenes debemos aprender de esas  enseñanzas: la entrega de  la vida por un ideal”.

En su diario de campaña, el combatiente cubano Alberto Fernández Montes de Oca, conocido en la guerrilla como Pacho o Pachungo, escribe  el 29 de Julio de 1967…

“En marcha. Río Rosita. Al amanecer luego de tomar café seguimos avanzando y en dos horas llegamos a la desembocadura y nos emboscamos.

“Sobre las 3.00 de la tarde, llega  el resto de la vanguardia y sobre las 4.00,  la columna del centro; y el Che, también conocido como Fernando,  ordena continuar la marcha.

“A las 6.00  acampamos Rosita abajo. Antes de la comida Fernando nos reúne;  El Chino da una charla revolucionaria; y  Fernando piensa que, el lugar seleccionado para acampar  no  es bueno,  por estar en el mismo camino y pegado al río”.

A las 5.00 de la madrugada del domingo 30  de Julio de 1967,  los guerrilleros están en pie; y en su diario de campaña después escribe Pachungo…

“Combate.  Me hirieron.  Cinco  perforaciones. A las 4.30 me despierto con un tiroteo y escucho la voz de mando de Fernando que nos manda recoger las cosas.  Salgo al camino,  veo un soldado muerto  y otro herido.

“Relevo a Coco en el río para cubrir la retirada pero el mulo de m… se iba a la desbandada bajo el fuego de las trazadoras, luego me tiro a parar un caballo y por poco me arrastra.  Chinchu y Darío cubren también. Me relevan para que recoja mis cosas, me entero que las primeras bajas las hizo Morogoro,  que colaba café conversando con Miguel y Fernando, y  que dio el alto al ejército pensando que eran campesinos”.

Los soldados del Regimiento Trinidad del Ejército de Bolivia persiguen a los  guerrilleros.

“Se sienten tiros por todas partes. Avanzamos por la playa con la retaguardia y Chinchu.  No  habíamos avanzado mucho cuando caemos en una emboscada, la mayoría llegamos al monte”.

El cubano Chinchu, José María Martínez Tamayo,  queda herido en el medio de la playa, entre los guerrilleros  y el Ejército, y el boliviano Aniceto Reynaga  Gordillo,  a su lado.

El  hermano de José María, René Martínez Tamayo,  Arturo en la guerrilla,  sale a buscarlo pero no  puede con él pues  está herido también.

“Chinchu  me llama, salgo a buscarlo y lo arrastro un trecho hasta que caigo herido. Nuevamente cubro mi posición para proteger a Aniceto y su hermano para que terminara de llegar hasta el lugar en que estábamos, matan a Raúl  Quispaya  Choque junto a mí”.

El enfrentamiento con el Ejército de Bolivia se prolonga durante dos horas y media. Los guerrilleros están rodeados y en medio de los tiros, logran salir, a José María Martínez Tamayo lo llevan en una hamaca, pero está muy mal herido.

Cuentan los  compañeros que por su excepcional fortaleza física se mantiene  con todo el conocimiento, hasta que entre los brazos  de su hermano Arturo, muere  en la selva boliviana,  José María Martínez Tamayo, conocido también como  Papi, Mbili, o  Ricardo.

De aquella jornada escribe el Che en su diario..

“Pacho  tiene  una  herida  superficial  que  le  atraviesa  las  nalgas y la piel de los testículos, pero  Ricardo  estaba  muy  grave  y  el  último  plasma  se  había perdido  en  la  mochila  de  Willi.  A  las  10.00 de la noche  murió  Ricardo  y  lo  enterramos  cerca  del  río,  en  un  lugar  bien  oculto,  para  que no  lo  localicen los guardias”.

El 31  de Julio de 1967, el Che evalúa con la tropa los errores de la acción en las márgenes del Río Rosita

“Primero, mal situado el campamento; segundo,  mal uso del tiempo, lo que les permitió tirotearnos;  y tercero,  exceso de confianza  que  hace  caer  a  Ricardo  y  luego  a  Raúl  en  el  rescate;  cuarto,  falta  de decisión para salvar toda la impedimenta. Se pierden once  mochilas con   medicamentos,   prismáticos   y   algunos   útiles   conflictivos,  como  la  grabadora  en  que  se  copian  los  mensajes  de  Manila,  el  libro  de  Debray  anotado  por  mí  y  un  libro  de  Trostsky,  sin  contar  el  caudal  político  que  significa para  el  gobierno  esa  captura  y  la  confianza que le da a los soldados”.

Al evaluar la trascendencia de la muerte de José María Martínez Tamayo, el Che escribe…

“Ricardo  era  el  más  indisciplinado  del  grupo  cubano  y  el que menos decisión tenía frente al  sacrificio  cotidiano  pero  era  un extraordinario combatiente y un viejo compañero de aventuras en  el  primer  fracaso  de  Segundo,  en  el  Congo  y  ahora  aquí.  Es  otra  pérdida  sensible  por  su  calidad”.

 José María Martínez Tamayo.

Llega a Bolivia por primera vez en julio de 1963, para coordinar, junto con el Partido Comunista Boliviano, el apoyo al Ejército Guerrillero del Pueblo, que opera  en el norte de Argentina,  bajo la dirección de Ricardo Masetti, el Comandante Segundo.

Después, se integra a la guerrilla del Che en el Congo, refiere Víctor Dreke, el segundo jefe de la columna de combatientes internacionalistas  cubanos

El Che emprende  la epopeya del Congo, y  a su lado estará, como en el Ejército Rebelde, José María Martínez Tamayo, quien indistintamente usa  los seudónimos de Papi, MBILI, Ricardo y Chinchu.

Fracasada la lucha en el Congo, El Che viaja clandestinamente a Praga, y luego a Cuba, donde un grupo de combatientes se prepara para acompañarlo; pero ya Papi está en Bolivia, con Tamara Bunke, en la organización y aseguramiento de la guerrilla..

“José María llega en 1966,  con  documentos colombianos; y de  inmediato se da  a la tarea de crear las condiciones idóneas para facilitar la llegada del Che y de los otros compañeros…

“Papi sienta  las bases operativas necesarias para el inicio de la guerrilla boliviana, a la cual se incorpora posteriormente, como un combatiente más”.

El 25 de julio de 1966, Martínez Tamayo recibe en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, procedentes de Checoslovaquia, a Harry Villegas, Pombo, y a  Carlos  Coello, Tuma; a quienes  unos días más tarde se sumará Coco Peredo y un reducido grupo de bolivianos entrenados militarmente en Cuba.

Villegas y Coello reciben las primeras informaciones sobre la situación en Bolivia a través de  Martínez Tamayo…

“La dirigencia del Partido Comunista de Bolivia  se muestra  vacilante, aunque los más jóvenes, como Coco e Inti Peredo, son partidarios de la lucha armada. Pero, Monje el  Secretario General del Partido, declara su abierta desaprobación sobre la apertura de un frente guerrillero en territorio boliviano”.

En Bolivia,  José María Martínez  Tamayo retoma los contactos iniciados con los hermanos Coco e Inti Peredo Leigue  y comienza a dar los primeros pasos organizativos de la guerrilla, además de cumplir la misión del  Che durante su estancia clandestina en Praga, de ser el enlace con el Comandante en Jefe Fidel  Castro, para esa operación.

Papi, o Ricardo, también es el encargado de recibir  a los compañeros que conformarían  el núcleo guerrillero, busca armas, casas y las posibles zonas de asentamiento, desde marzo de 1966.

Lucía Tamayo,  nunca olvida la despedida del hijo: “No  disponía de mucho tiempo y solo pude decirle que no  se dejara coger preso para que no lo torturaran, pues nadie sabe cómo va a comportarse un hombre torturado.

“Le pedí que guardara una última bala, pues prefería verlo muerto a que me dijeran que mi hijo hizo algo que no debía hacer.

“Nunca olvidaré sus palabras finales, cuando después de un breve silencio responde, mirándome a los ojos….

«Vieja, por mí siempre vas a poder caminar con la frente muy en alto…»

“Me lo dijo con ternura, pero con mucha firmeza.  Sabía que si ese momento le llegaba, no  lo volvería a ver. Papi no  prometía nada que no cumpliera…”

En el mes de Julio de 1967, tres  nombres marcan la historia guerrillera en el camino a la inmortalidad: Serapio Aquino Tudela, Serapio; Raúl  Quispaya  Choque, Raúl;  y José María Martínez Tamayo, Mbili, Papi o Ricardo.

http://www.ivoox.com/guerrilla-del-che-bolivia-recuerdo-audios-mp3_rf_20058289_1.html

Fuentes: Para la realización  de este programa se utilizaron los diarios de campaña de los guerrilleros,  las  enciclopedias  ECURED y WIKIPEDIA,  el periódico Granma, sitios digitales dedicados al Che Guevara,  CubaSi, y materiales  audiovisuales del Museo del Che La Pastera, de Argentina y del documental Semillas de Ñancahuazú.

Fotos de Archivo y http://desusqueridaspresencias.blogspot.com/2012/04/por-los-caminos-del-che-fotografias-del.html

 

 

 

 

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