Bases por la Paz

Las Bases por la Paz constituyen un sitio de encuentro para la paz, una respuesta a la instalación de bases militares norteamericanas en territorio de Colombia.

El acuerdo que firmaron los Gobiernos de los Estados Unidos y de Colombia para permitir el uso de 7 bases militares a las Fuerzas Armadas y de inteligencia estadounidenses, tendrá consecuencias negativas en el hemisferio de las cuales se librará ni el propio imperio norteamericano.

Operaciones militares extraterritoriales, refugiados, combatientes armados, herbicidas, aumento de la producción y tráfico de drogas, afectan a países vecinos, como consecuencia de esa estrategia equivocada, generando una onda expansiva de problemas que se agravarán con el convenio firmado entre Colombia y Estados Unidos.

La  región necesita paz,  no más guerras.

En los documentos internos del Pentágono de enero del 2008, antes de existir cualquier negociación con Colombia, ya aparecían señaladas las bases como parte de la estrategia de «aseguramiento estratégico» de los Estados Unidos en Suramérica.

Después del 11 de septiembre los Estados Unidos resolvieron comenzar a levantar sus  800 bases en el planeta y construir un nuevo tipo de ellas, las denominadas «bases expedicionarias» que les permitieran vigilar, desde corredores geográficos determinados, a través de diferentes sitios de abastecimiento, distintas aéreas del mundo.

Nuevos elementos que salen a la luz pública aumentan las preocupaciones sobre los verdaderos objetivos del acuerdo entre Colombia y los Estados Unidos, como ha denunciado el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, quien además, promueve la iniciativa de Bases por la Paz, para contrarrestar los planes militares del imperio.

La primera de estas Bases de Paz fue creada en el estado venezolano de Carabobo, al Centro Norte de ese país, el pasado 12 de agosto del 2009, con la  presencia de la Senadora colombiana Piedad Córdoba, quien entonces declaró:

“Estamos en contra de las bases militares norteamericanas porque en la práctica  se trata de la ocupación del país y hay problemas que no se resuelven con más  asesinatos, como el hambre y la pobreza.”

En varios países de la región se  impulsa ya la creación de Bases de Paz frente a las militares que Estados Unidos intenta colocar en Colombia y ahora presuntamente en la Guyana Francesa, con las que pretenden desarrollar una estrategia de dominación y control militar y político sobre nuestros pueblos y los recursos naturales.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, también ha insistido en la necesidad de realizar un referéndum en los pueblos de Suramérica para consultar si aceptan o no la instalación de bases militares de Estados Unidos en suelo colombiano.

Y a la iniciativa bolivariana se suma Cuba…

Base por la Paz en La Habana

La primera Base por la Paz en respuesta al pacto entre Bogotá y Washington, fue inaugurada por el embajador de Caracas en La Habana, Ronald Blanco, en el Centro Bolivariano de Informática en el edificio que alberga a la misión diplomática.

“Esta base de paz brindará información acerca del tema y se organizarán conferencias y foros sobre diversos asuntos relacionados con la amenaza que significan estas bases no solo para Venezuela, sino para toda América Latina”.

Y en la provincia de Camagüey los estudiantes universitarios se suman al programa de creación de Bases por la Paz, un proyecto que condena la instalación de siete bases militares norteamericanas en Colombia, significó Astrid Rodríguez, encargada de las Bases de Paz, en la Embajada de Venezuela en Cuba.

“La paz es la respuesta, porque Venezuela es amante de la paz, al igual que todos los países de nuestra región y consideramos que en estos espacios se puede desarrollar  conciencia sobre la peligrosidad que estamos viviendo, como consecuencia de esa política agresiva.”

En la Universidad de Ciencias Pedagógicas José Martí los jóvenes dan respuesta contundente a la nueva maniobra yanqui a través de esta iniciativa que abre un espacio de condena y combate a la política guerrerista del imperio. Jimena Meneses, joven colombiana que cursa tercer año de la especialidad de Ciencia Exactas en Camagüey, evocó los lazos de hermandad que unen a su tierra con el pueblo venezolano; a la que El Libertador Simón Bolívar, consideró parte de una gran nación junto a los demás pueblos latinoamericanos:

“Compartimos las mismas costumbres, la cultura y la historia; y eso nunca lo podemos olvidar. Es claro que los colombianos somos hermanos de los venezolanos y vamos a seguir luchando por mantener esos lazos de solidaridad y amistad”.

Las  bases norteamericanas refuerzan los llamados Plan Patriota y Plan Colombia, programas militares creados para perseguir a los dirigentes y luchadores populares, acabar con el medio ambiente, y con  la biodiversidad en Colombia.

La ocupación de la fuerza militar norteamericana es la prolongación de la guerra que vive esa nación; pero en Colombia los problemas no se resuelven con más violencia;  porque la pobreza, el analfabetismo, el hambre y la insalubridad no se acaban con asesinatos y guerras.

Frente a las bases militares norteamericanas, el mundo exige Bases por la Paz.

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